¿Qué está pasando en Balmain?

Hace unos días Balmain nos sorprendió con una campaña poco convencional, cuyas protagonistas desde luego no eran nada convencionales. Facilitándonos escasas fotos del nuevo atrevimiento del mundo de la moda, aún solo podemos especular sobre si es algo que irá a más o se quedará en un silencioso grito.

Balmain y sus modelos poco convencionales

Algo está pasando en el mundo de la moda: Balmain se ha propuesto revolucionarlo. Lo cierto es que hoy día, con las nuevas tecnologías, casi parece ser el paso más evidente dentro de la industria del marketing. Sin embargo, Balmain ha sido el pionero en usar modelos virtuales para presentar algunas de sus increíbles piezas.

Sí, has leído bien: modelos virtuales. De pronto, y sin avisar, Balmain le ha dicho al mundo que la moda ya puede usar modelos “perfectos” y hechos por ordenador para presentar algunos de sus diseños. ¡Qué mejor que algo hecho a propósito para ver cómo luce una prenda en el cuerpo ideal!

Sin embargo, no sabemos si esto es el principio de algo grande o solo quedará en una anécdota entre diseñadores: «Eh, ¿recuerdas cuando Balmain presentó su campaña en 2018 con modelos hechas por ordenador?». Aunque esto mismo es lo que lo hace tan interesante.

Más allá de la noticia de que se puedan crear modelos por ordenador y que queden tan naturales en una campaña que incluso pasen desapercibido, lo realmente intrigante es qué pasará después.

Como cuando lees un libro y estás justo en el principio, cuando algo se desata y te asaltan un gran número de preguntas sobre cómo, cuándo y por qué. Es decir, cuando estás justo a las puertas de un nuevo mundo lleno de posibilidades. Justo en ese momento nos encontramos ahora con Balmain. ¿Irán los distintos diseñadores a seguirle el juego a su colega y se unirán a su fascinante locura? ¿Será la próxima tendencia? ¡No puedo parar de pensar en ello!

Y con mis pensamientos aparecen otros. Es emocionante, raro y encaja, simplemente encaja, pero… ¿Qué nos dice esto? ¿Nos dice que la industria de la moda no quiere seguir soportando la presión o las críticas por escoger modelos muy delgadas? ¿Será esta una vía de escape rápida a las denuncias sociales por los actuales cánones de belleza, especialmente en el mundo de la pasarela?

Y sigo ahondando en mis debates internos. Si la cosa funciona y el resto de diseñadores ven este ejército especial como una genialidad (que lo es) y deciden apostar por ello, ¿nos estaríamos cargando el trabajo de modelo?

Tal y como sucede con los trabajos manuales, en fábricas, tiendas, incluso en gasolineras. Introducir nuevas tecnologías destruye puestos de trabajo (y crea otros nuevos), ¿será esto lo mismo?

¿O se trata tal vez de un atisbo de perfección robótica, como una clara intención de la industria de la moda por apostar por modelos, no solo virtuales, sino biónicas, que releguen el factor humano al diseño y el mantenimiento de estas?

¿Se trata solo de una idea feliz de alguien del departamento de marketing o pretende ser algo más?

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